jueves, 16 de abril de 2015

INTRODUCCIÓN

Nuestras actividades cotidianas nos proporcionan también numerosos ejemplos de esta Función Metalingüística implícita, en todos los actos de habla donde podemos encontrar la presencia de ésta Función, porque aun cuando la finalidad prima del acto comunicativo en que se insertan, no es la de informar acerca del propio lenguaje, en algún momento del proceso comunicativo, el emisor o el receptor han tomado el código (o su funcionamiento) como referente, difícilmente llegaríamos al significado de una palabra sin pasar previamente por el significante de su raíz y desglosar metalingüísticamente en el neologismo.



miércoles, 15 de abril de 2015

CRONOLOGÍA

La función metalingüística es hablada por primera vez por Roman Jakobson en 1956, en una "disertación" presentada en la "Linguistic Society of America" y publicada veinte años más tarde bajo el título "Metalanguage as a Linguistic Problem". Según su propia confesión, Jakobson calca el término metalenguaje del lógico polaco Alfred Tarski.
Cuando el metalenguaje aparece, la función metalingüística constituye un fin en sí misma y el lenguaje es fuente de conocimiento acerca del propio lenguaje. Ésta es la Función Metalingüística explícita. Aparece en espontáneas actividades ("cuando decimos otra palabra queriendo decir una diferente) o de reflexión sobre terminología ("A los niños se les llama guambitos" (Esta palabra es usada en: Huila, Tolima). 
La alteración en la forma gráfica de la palabra (apasiona > hapasiona) es a la vez consecuencia de la reflexión metalingüística que surge en el personaje y de la que utiliza el narrador con el fin de transmitir, sin intervenir con su propia voz, la actitud del personaje al lector obligándole; a su vez, a la reflexión metalingüística también. De este modo, la creación del autor actúa simultáneamente en los tres planos comunicativos de la narración (el del personaje, el del narrador, el del lector). Los juegos de palabras, generalmente intrascendentes, basados unas veces en la forma gráfica (anacíclicos, anagramas, palindromos); otras, en el sonido o forma fónica requieren para ser usados una cierta "reflexión metalingüística", pues es obvio que no conducen directamente a un determinado significado; son, más bien, a significativos y suelen desviar la atención de los hablantes-oyentes hacia el carácter lúdico del acto de habla. Un estudio más detallado podría en fin, multiplicar los ejemplos de conducta metalingüística (implícita) reflexiva. Aunque aparentemente muy variados, hay un rasgo común que los caracteriza: en todos los casos, el fenómeno descrito (aprovechamiento de la homonimia, búsqueda sinonímica, fonosimbolísmo) está causado por (o ambas cosas) la ruptura del automatismo verbal, insertando reflexión metalingüística en un proceso comunicativo cuya finalidad no es primariamente la de informar acerca del lenguaje. Frustrada la expectativa del receptor, su atención se ve momentáneamente desviada desde la posibilidad “lógica” de sentido atribuible a una determinada situación, al funcionamiento del sistema de la propia lengua implicada. La conducta metalingüística irreflexiva es característica de la lengua oral (inmediatez, fugacidad, espontaneidad); aunque naturalmente, también pueden aparecer fenómenos de irreflexión metalingüística en la lengua escrita. Y a la inversa; como hemos visto también la reflexión aparece en la lengua oral.

martes, 14 de abril de 2015

IMPACTO EDUCATIVO

La función metalingüística es la ciencia que habla del lenguaje y su estructura o de su formación. Ésta pertenece al grupo de “funciones del lenguaje”, es una constante en nuestra vida, ya que es parte esencial de gran parte de nuestros intercambios comunicativos. Técnicamente la función metalingüística, es aquella función en la que el mensaje posee una intención de hacer algún tipo de aclaración sobre el lenguaje, en el cual está configurado. Estas expresiones metalingüísticas típicas de las situaciones de aprendizaje de los idiomas, donde la persona que aprende, suele preguntar sobre el significado de tal o cual expresión, y el educador aclara el significado de las expresiones; es decir, la función metalingüística se da en este caso cuando se dialoga acerca del “código” mismo, la función metalingüística se da cuando el código (lenguaje), hace referencia a él mismo.

10 ejemplos de función metalingüística:
1. La tilde se utiliza en algunas palabras para acentuarlas.
2. La palabra Plátano lleva tilde por ser una palabra esdrújula.
3. La forma correcta de escribir la palabra prohibir es con una "h" delante de la primera "i" y con "b".
4. Las palabras agudas se tildan cuando terminan en "n", "s" o vocal
5. La palabra Necesidad primero se escribe con "c" y luego con "s".
6. Vaca se escribe con "v" y no con "B".
7. La palabra tasa referente a la acción y efecto de tasar algo, se escribe con "s". Cuando este mismo vocablo lleva una "z" en reemplazo de la "s", entonces se habla de la pequeña vasija con asas que se emplea para tomar líquidos.
8. La palabra hablar se escribe con letra "H".
9. Las variables cuantitativas se dividen en discretas y continuas.
10. La palabra halla, del verbo hallar (encontrar, descubrir, discernir), lleva "ll" pero si el vocablo posee una "y", éste debe ser entendido como derivado del verbo haber, el cual denota deber, conveniencia o necesidad.